← TODOS LOS ARTÍCULOS
CONSEJOS ·3 MIN DE LECTURA

El arte de la brevedad: textos cortos en vez de novelas de chat

Por qué los mensajes de texto largos se pierden, cómo escribir corto y claro, y qué hacer con las novelas que te llegan a ti.

Los audios tienen fama de devorar tiempo en el chat. Pero tienen una contrapartida de la que casi nadie habla: la novela en texto. Doce párrafos en el chat familiar sin un solo salto de línea. El correo reenviado del club deportivo. El mensaje que empieza con «Bueno, para que te pongas en contexto» y nunca llega a ningún sitio.

Por qué los textos largos se pierden

En el móvil, un texto largo parece un muro. Y ante un muro uno se para. Casi todo el mundo lee la primera frase, baja un poco, no ve el final y piensa «luego». Y luego, muchas veces, es nunca.

Lo molesto: el único dato importante suele estar en algún punto del medio. El plazo para entregar el formulario. La pregunta de si puedes conducir el domingo. Quien se lo salta contesta a lo que no es, o no contesta.

Tres reglas para textos cortos

1. Primero el resultado, luego el porqué. Escribe primero qué pasa o qué necesitas. Los antecedentes van después, si es que van.

En vez de: «Bueno, hoy he ido al taller y me han dicho que primero tienen que pedir la pieza, y entonces he pensado…» Mejor: «El coche no está listo hasta el jueves. ¿Me llevas al trabajo el miércoles? Detalles abajo, por si te interesan.»

2. Un mensaje, un tema. El regalo de la abuela, el cortacésped roto y la pregunta de las vacaciones no van en el mismo bloque. Tres temas en un mensaje reciben una respuesta: al primero. Mejor manda tres mensajes cortos. Así cada uno se puede contestar por separado.

3. Párrafos. Un salto de línea no cuesta nada y convierte un muro en una escalera. Bastan dos o tres frases por párrafo. Si haces varias preguntas, dale a cada una su propia línea. Así la otra persona ve enseguida que tiene que dar dos respuestas.

La prueba antes de enviar

Lee tu mensaje una vez como si lo hubieras recibido tú: entre dos citas, en el móvil, con la cabeza a medias. ¿Responde la primera frase a la pregunta «¿Qué quiere de mí?»? Si no, sube lo importante. Y tacha todo lo que empiece por «Como te decía».

¿Y las novelas que te llegan a ti?

Tus propios textos los puedes acortar. Los de los demás, no. La circular de la administración de la finca, el resumen semanal del grupo de padres, la cadena reenviada de tres pantallas de largo: te llegan igual.

Aquí ayuda Summarize.One. El bot en WhatsApp no solo resume mensajes de voz, también textos largos: puedes reenviarle cualquier cosa de más de 50 caracteres. Escríbele «Hola» al bot una vez; luego mantén pulsado el mensaje, toca «Reenviar» y elige Summarize.One. Unos segundos después tienes lo esencial en el chat, en puntos si lo prefieres. Sin app, sin cuenta, y para probarlo tienes 5 créditos gratis.

Así sabes primero de qué va y luego decides si de verdad tienes que leerte el texto entero.

En resumen

Escribir corto no es escribir con malos modos. Significa que el trabajo lo haces tú, no la otra persona. El resultado primero, un tema por mensaje, aire entre los párrafos. Y para las novelas de los demás está el botón de reenviar.

5 CRÉDITOS GRATIS · SIN SUSCRIPCIÓN
Pruébalo tú mismo.

Más de Consejos

Todos los artículos →